
Savasana es una palabra que viene del Sánscrito; Sava-cadáver, asana- postura.
Es una postura relajante destinada a rejuvenecer el cuerpo, la mente y el espíritu. Mientras que savasana es una buena manera de reducir el estrés y la tensión no es recomendable para la práctica de la meditación, ya que tiene una tendencia a provocar somnolencia.
Su ejecución:
Practica tu postura extendido boca arriba sobre el suelo, con los pies algo separados entre sí (deja que tus pies caigan por sí solos hacia los lados y relájalos); adoptando una posición perfectamente natural con los brazos algo separados del tronco y las manos relajadas.
Afloja todo el cuerpo anulando la fuerza de todos los músculos. Comienza por los brazos y las piernas, luego el tronco, la cabeza y el cuello; sin olvidar los músculos faciales, la lengua y la garganta.
Has esta relajación progresiva con calma. En el momento de las exhalaciones -y con cada exhalación- relájate un poco más y suelta tus tensiones durante la salida del aire.
Que tu conciencia se mantenga despierta en todo momento, dándose cuenta de lo que sucede contigo.
Una vez relajado procura disminuir el flujo de tus pensamientos, ideas e imágenes que surgen de tu mente, reemplazándolas por la noción general de calma, serenidad y descanso. Suéltate, déjate ir.
No hay inconvenientes en prolongar la duración de esta asana, solo que al principio es mejor no excederse de los 10 o 15 minutos. Poco a poco, con la práctica, puedes ir aumentando el tiempo hasta media hora, aproximadamente.
Savasana se realiza al final de los demás asanas y al concluir tu práctica de Yoga. Esta postura es considerada por los Maestros de Yoga como la más difícil de las asanas. Para poder relajar consciente y voluntariamente toda la musculatura, es preciso haber adquirido antes el completo dominio del cuerpo y de la mente. Hay muchas personas que intentan en vano conseguir relajar la mente y permanecer tranquilas durante unos minutos, hasta que al fin, cansadas de los repetidos intentos, abandonan la práctica. No se puede llegar sin más preparación que la buena voluntad para calmar la mente y relajar profundamente el cuerpo. Tómate tiempo para ello. Es preciso un adiestramiento progresivo y constante.
Las posturas de Yoga nos hacen tomar conciencia de los grupos musculares que, habitualmente, permanecen en el plano subconsciente. Esta asana nos da la posibilidad de poderlos aflojar con más facilidad en el momento de relajar todo nuestro cuerpo.
Sus beneficios:
Savasana es una de las tantas posturas restaurativas que nos ofrece el Yoga. La respiración disminuye al mínimo imprescindible y nuestro cuerpo se encuentra en un estado anabólico del metabolismo durante el cual las células pueden repararse y rejuvenecerse. Renueva al sistema nervioso restaurando enormemente nuestras energías, y nos brinda descanso en la vuelta a la calma luego de nuestra sesión de Yoga; llevándonos a una sensación de abandono y expansión.
Para ayudar a liberar tu cerebro y tu mente en Savasana, puedes tomar una bolsita de arena para cubrir tus ojos. Recuesta tu cabeza sobre un almohadón y cubre tu cuerpo con una manta aunque al principio sientas una sensación de calor, ya que luego la temperatura corporal descenderá notablemente.
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Claudia A. Ingénito

















3 comentarios:
Claudia, esta asana la aprendí cuando hacía yoga, es mi preferida, es tan relajante que la hago dos veces al día como parte de mi rutina, se ha vuelto una necesidad por instinto tomo el tiempo para volver a mi centro en el día y por la noche antes de dormir, gracias.
SE VE RELAJANTE Y MAS SI PUEDES DORMIRTE UN POQUITO, JEJEJ UN ABRAZO MUACK
Acabo de llegar de mi sesión de yoga Iyengar. La gente no se da cuenta de los beneficios que puede aportar el yoga...es enorme y para la gente en depre es mágico...! Pero cada vez que hablo de esto me dicen muchos, si....pero....así que no lo recomiendo más, me aburre ya...
Un abrazo zen y es un placer leerte amiga. Namasté...
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