.
jueves 15 de octubre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
La verdad es una tierra sin senderos a la cual resulta imposible aproximarse mediante ninguna religión, filosofía o secta convencional. Tiene que encontrarse a través del espejo de las relaciones, a través de los contenidos de su propia mente y de la observación. No a través del análisis intelectual o la disección introspectiva -.Krishnamurti.-



Soy… y siendo en Él no necesito nada más.
Claudia.-






Soy el eco de lo ya pronunciado. Palabras que no son mías. Espejo del Alma que tan solo refleja la Luz Divina.
Claudia.-
6 comentarios:
Hola Clau:
cuánta sabiduría encierra este video!, tenemos que re-aprender el significado de ver, de lo que son las palabras, de lo que es el conocimiento. Un nuevo enfoque de la educación necesita de una conversión del adulto, de una salida de su programación, de lo contrario las reformas educacionales seguirán siendo, como de hecho lo son: "más de lo mismo".
Un abrazo.
CLAUDIA, sencillamente, excelente elección. El vídeo nos enseña a los adultos lo que debería ser la educación de la infancia; por cierto, muy alejado de lo que es la educación en realidad. Las tareas burocráticas, el papeleo excesivo, las clases repletas de niños-as, la desgana y desmotivación reinante matan el sueño de una educación con mayúsculas.
Soy maestro en España y aquí la educación está peor que mal. Es una pena.
Un fuerte abrazo, Claudia.
Claudia, exelente video, una pregunta ¿A que edad se puede comenzar con clases de yoga para un niño?, saludos.
Hola Queoquina:
En lo personal considero que no hay edad.
En casa podemos conectar a los niños con el Yoga a través del juego: la manera de sentarnos en el suelo mientras jugamos con ellos o le contamos un cuento adoptando algunas asanas sencillas representando imágenes de la naturaleza... hay muchas maneras de acercarlos, aunque los niños hacen Yoga naturalmente desde que llegan a este mundo.
Si los observamos con detenimiento realizan la pinza, el niño, savasana, la cigüeña... con una naturalidad asombrosa y sin que ellos lo sepan en forma conciente, simplemente lo hacen.
Hay padres que llevan a sus chiquitos a partir de los 3 años; aunque yo recomiendo que en la etapa previa a los 6 años -salvo que en su sala de maternal tengan Yoga, que no es lo habitual- su conexión con el Yoga se de desde casa a través del juego, ya que todavía nuestros niños no tienen las herramientas necesarias como para socializar con sus pares ni hacer frente a este tipo de relaciones. Esto sí es posible a partir de los 6, por supuesto dependiendo del estado madurativo da cada niño en particular. Allí se encontrarán más a gusto y relajados compartiendo su aprendizaje con sus pares.
Un abrazo.-
Gracias Claudia por el consejo.
"Ama a los filósofos y a los niños, ambos tienen algo en común..."
Me ha gustado mucho esta presentación, y con tu permiso me la llevo para completar un post que tengo preparado en Rumbo hacia La Luz.
Muchas gracias Claudia, como siempre un placer volar por aquí.
Un abrazo zen.
Publicar un comentario en la entrada