jueves 7 de enero de 2010

La coraza del miedo


.

“Cuando hablamos de apertura hablamos de abrirnos a algo.
En otro sentido, la expresión «apertura existencial» es otra manera de referirse a lo que en el budismo se define como «ausencia de existencia inherente».

Somos seres esencial, existencial, biológica, social y epistemológicamente abiertos.

Nos cerramos a la esencia del conocimiento, a la conciencia que todo lo sabe, porque no podríamos soportar el crudo impacto de la realidad. Erigimos barreras conceptuales y colgamos etiquetas de las cosas y las personas con el fin de conjurar el temor que nos produce lo desconocido, lo incontrolable.
Nos escondemos tras innumerables corazas y máscaras para protegernos del impacto directo de la realidad; y así, dejamos de sentir porque nos da miedo vivir"

http://santoshatucielointerno.spaces.live.com

.

lunes 28 de diciembre de 2009

Ritmos

.
Todos tenemos un ritmo propio
con el que caminamos por la vida...
No apures el paso, no te limites sólo a buscar una meta.
Porque tal vez sin advertirlo, te habrás pasado de largo.

Sabiduría oída al pasar
.

sábado 26 de diciembre de 2009

Reconociendo la Expresión Divina

.

"Soy el objetivo, el sostén, el señor, el testigo,
el hogar, el refugio, el amigo, el origen, la disolución,
la permanencia, el receptáculo, el germen, el inmutable.
Soy yo quien recalienta, retiene, o deja ir la lluvia;
yo soy la inmortalidad y la muerte;
soy yo quien soy, el Ser y el No-Ser."

Bhagavad-Gītā
(IX, 18-19)
.

jueves 17 de diciembre de 2009

Servicio


.
http://almez.pntic.mec.es/~jmac0005/ESO_Geo/TIERRA/Fotos/Tierra.jpg

"Así como la tierra y los demás elementos
sirven generosamente
a los innumerables seres repartidos por el espacio infinito.
¡Pueda ser yo útil de muchas maneras a todos los seres
que pueblan el espacio hasta su liberación final!

Bodhicaryavatara
Santideva
.

lunes 14 de diciembre de 2009

El propio andar lV

.

Despliego mi espiritualidad.
Y a medida que transcurre el tiempo físico… me alejo.
Expando mis fronteras.
Agudizo mis sentidos.
Soy.
Y siendo en Él, no necesito nada más.

Claudia Alejandra Ingénito
.

El propio andar lll

Unificándonos


http://www.esraco.es/dos%20mundos20.jpg

Abre tu pecho.
Irradia tu luz.
Brinda Amor a todo lo creado.
Eres tú quien tiene la llave para unificarse
con este maravilloso Universo.

Claudia Alejandra Ingénito
.

El propio andar ll

Amanecer espiritual


http://lacomunidad.elpais.com/blogfiles/miguelangel-sankar/GPN-2000-001437bis.jpg

Nos encontramos frente al amanecer de una Nueva Tierra.
Damos ese gran salto que nos lleva a evolucionar.
Solo que lo interesante sería que ese paso evolutivo
lo diéramos unificándonos, en UNICIDAD.

Claudia Alejandra Ingénito
.

El propio andar l

Evolución
.

Buceando en las profundidades del microcosmos
descubro los misterios del universo.
El Ajna es mi Luz.
Anahata mi destino.
Y mi búsqueda que es constante se hace encuentro.
Y el encuentro es enriquecedor.
Ambos se convierten en el motor de nuevas búsquedas.
Y son una coartada para evolucionar en algún sentido.

Claudia Alejandra Ingénito
.

Oración del propio andar

.

Soy ave. Soy aire. Soy flor.
Soy parte de todo lo creado: una de las innumerables expresiones,
en las que El Espíritu se manifiesta.
Bendito el suelo que hoy pisamos,
bendito el sol y bendita la luna.
Bendito todo ser, animado o inanimado...
Bendita nuestra hermosa Tierra.
A ella vinimos a concretar nuestro más audaz aprendizaje.

Claudia Alejandra Ingénito
.

viernes 11 de diciembre de 2009

LA SERENIDAD

.
"Cuando las olas se han aquietado
y el agua está en calma,
entonces se refleja la luz
y se puede vislumbrar el fondo".

SWAMI VIVEKANANDA
.

miércoles 9 de diciembre de 2009

¿Transgénicos? No!!



http://energiaslimpias.org/wp-content/uploads/2007/02/granos-soja.jpg

Los transgénicos u organismos genéticamente modificados resultan de la alteración y transferencia de genes de un ser vivo (vegetal, animal, ser humano, microorganismo) a otro con el propósito de hacerlo más sano, más productivo y más inmune a plagas y bacterias.
El tema es altamente polémico e involucra a varias instancias: los productores, el mercado, los consumidores, la investigación, el poder público y la ética.
Los productores quieren transgénicos, alegando disminución de costos y aumento de la productividad, con la ventaja de crear semillas más resistentes a plagas. La creciente demanda mundial de alimentos reforzaría ese propósito.
El mercado busca ganancias. Algunas empresas mundiales (cinco en total) producen semillas transgénicas que van sustituyendo lentamente a las naturales (erosión genética) y acaban monopolizando el mercado de semillas (una de ellas controla el 90%), haciendo económica y tecnológicamente dependientes a los productores.
Los consumidores son reacios a consumir alimentos genéticamente modificados porque temen que tengan consecuencias sobre la salud en el presente o en el futuro. Encuestas realizadas muestran que más del 60% de la población europea está en contra del consumo de transgénicos.
La investigación, celosa de su libertad, sigue penetrando en el secreto de la vida, desvelando posibilidades nuevas para la salud y la longevidad, provenientes de la biotecnología.
El poder público está indeciso, ya sea por la presión de los grandes capitales y del mercado, ya por las afirmaciones contradictorias de científicos, unos que afirman la bioseguridad alimentaria y ecológica de los transgénicos, y otros que insisten en que no disponemos de investigaciones conclusivas sobre sus riesgos para la salud y el medio ambiente. ¿Qué decisión tomar? Su misión es cuidar del bien común y resistir las presiones.
En su decisión, el poder público, instancia delegada del poder popular, debe orientarse por la ética. Se evocan dos principios: el de la responsabilidad y el de la precaución. El producto a ser introducido debe garantizar que ningún perjuicio directo ni indirecto, global, acumulativo ni de largo plazo va a afectar al ser humano o a la cadena de la vida. La ciencia en el estado actual todavía no puede emitir tal parecer.
Lo que sabemos es que la naturaleza trabajó miles y miles de millones de años para organizar el código de la vida a través de inter-retro-relaciones que involucran a la física y la química del universo. Una célula epidérmica de nuestra mano contiene, en una fantástica nanotecnología, toda la información necesaria para constituir la vida. Pregunta: ¿no será que el científico sólo con mucha reverencia y precaución podría atreverse a intervenir en ese juego complejísimo, ya que sabe que cada gen tiene que ver con todos los demás? En cuanto al fenómeno de la vida, el paradigma científico newtoniano que reduce y compartimenta ¿no es insuficiente para captar las implicaciones de todos los genes entre sí? ¿Quién nos garantiza que la bacteria resistente de la soja Roundup Ready no va a perturbar el equilibrio de los miles y miles de millones de bacterias que hay en nosotros?

Leonardo Boff
.

domingo 6 de diciembre de 2009

Zen-budismo en la vida y en el trabajo

.
http://www.ojoclic.com/fotos/webs/alma-zen-746.jpg

El zen-budismo puede significar una fuente inspiradora para el paradigma occidental en crisis, así como para la vida cotidiana. Y ello se debe a que el zen no es una teoría o una filosofía. Es una práctica de vida que se inscribe en la tradición de las grandes sabidurías de la humanidad. El zen puede ser vivido por las personas más diferentes, sencillas amas de casa, empresarios o personas religiosas de diferentes credos.
Para el zen-budismo, lo más importante no está en la razón, tan importante para nuestra cultura occidental, sino en la conciencia. Para nosotros la conciencia es algo mental. Para el zen-budismo cada sentido corporal tiene su conciencia: la visión, el olfato, el paladar, la audición y el tacto. La sexta es la razón. Todo se concentra para activar con la mayor atención posible cada una de estas conciencias, en las vivencias de cada día. Tener una actitud zen es discernir cada matiz del verde, percibir cada ruido, sentir cada aroma, darse cuenta de cada toque. Y estar atento a los devaneos de la razón en su movimiento imparable.
Por eso, el zen se construye sobre la concentración, la atención, el cuidado y la integridad en todo lo que hacemos. Por ejemplo, expulsar un gato de la poltrona, puede ser zen; también, soltar a los perros de la perrera y dejarlos correr por el jardín. Se cuenta que un guerrero samurai, antes de una batalla, visitó a un maestro zen, y le preguntó: «¿qué es el cielo y el infierno?». El maestro respondió: «para gente armada como tú, no pierdo ni un minuto». El samurai, ofendido, tiró la espada, y dijo: «por semejante falta de cortesía podría matarlo ahora mismo». Ahí le contestó con toda calma el maestro: «eso es el infierno». Con la calma del maestro, recapacitó el samurai, metió la espada en la vaina y se marchó. El maestro le gritó desde atrás: «eso es el cielo».
En medio de las diferentes situaciones, acabamos compartimentando nuestra vida. La actitud zen apunta a la completa integración de la persona con la realidad que vive. El zen busca el vacío. Pero ese vacío no es tal. Es más bien un espacio libre en el cual todo se puede formar. No nos podemos quedar atados a esto o aquello...
Cuando un discípulo preguntó al maestro «¿quién somos?», el maestro respondió simplemente apuntando al universo: «somos todo eso». Eres la planta, el árbol, la montaña, la estrella, el universo entero. Cuando nos concentramos totalmente en esas realidades, nos identificamos con ellas. Pero eso sólo es posible si quedamos vacíos y permitimos que las cosas nos tomen totalmente. El pequeño yo va desapareciendo, para que surja el yo profundo. Es entonces cuando sentimos que somos uno con todo.
Este camino exige mucha disciplina. No es nada fácil superar las fluctuaciones de cada una de las conciencias y crear un centro unificador.
La búsqueda de esta unidad originaria tiene una base cosmológica. Hoy sabemos que todos los seres provienen de elementos físico-químicos que se forjaron en el corazón de las grandes estrellas rojas que después explotaron. Un día estábamos todos juntos en aquel corazón incandescente. Guardamos todavía una memoria cósmica de esta ancestralidad nuestra.
Por otra parte, sabemos también que tenemos el mismo código genético de base presente en todos los demás seres vivos. Venimos de una bacteria primordial, surgida hace 3.800 millones de años. Formamos la única y sagrada comunidad de vida.
Al buscar un centro unificador, el zen nos invita a realizar este viaje interior. No hace falta decir que todo eso vale para todos, pero principalmente para mí.

Leonardo Boff
.

Zen y la crisis de la cultura occidental

.
http://incompiutezza.files.wordpress.com/2008/11/leonardo-boff1.jpg
Foto: Laonardo Boff

Vengo insistiendo desde hace tiempo en que por detrás de la crisis actual económico-financiera actual hay una crisis de paradigma civilizatorio. ¿De qué civilización? Se trata obviamente de la civilización occidental, que a partir del siglo XVI fue mundializada por el proyecto de colonización de los nuevos mundos.
Este tipo de civilización se estructura en la voluntad de poder-dominación del sujeto personal y colectivo sobre los otros, los pueblos y la naturaleza. Su arma mayor es una forma de racionalidad, la instrumental-analítica, que compartimenta la realidad para conocerla mejor y así someterla más fácilmente. Después de quinientos años de ejercicio de esta racionalidad, con los innegables beneficios que ha traído y que encontró en la economía política capitalista su más cabal realización, estamos constatando el alto precio que nos ha hecho pagar: el calentamiento global, inducido en gran parte por el industrialismo sin límites, y la amenaza de una catástrofe previsible ecológica y humanitaria.
Estimo que todos los esfuerzos que se hagan dentro de este paradigma para mejorar la situación serán insuficientes. Serán siempre más de lo mismo. Tenemos que cambiar para no perecer. Es el momento de inspirarnos en otras civilizaciones que ensayaron un modo más benevolente de habitar el planeta. Lo que fue bueno ayer, puede valer también para hoy.
Tomo como una de las referencias posibles el zenbudismo. Primero, porque ha influenciado todo el Oriente. Nacido en la India, pasó a China y llegó a Japón. Después, porque ha penetrado ampliamente en estratos importantes de Occidente y de todo el mundo. El Zen no es una religión. Es una sabiduría, una manera de relacionarse con todas las cosas de tal forma que se busca siempre la justa medida, la superación de los dualismos y la sintonía con el Todo.
Lo primero que hace el budismo zen es destronar al ser humano de su pretendida centralidad, especialmente del yo, núcleo básico del individualismo occidental. Él nunca está separado de la naturaleza, es parte del Todo. En seguida, procura una razón más alta que está más allá de la razón convencional. Se niega a tratar la realidad con conceptos y fórmulas. Se concentra con la mayor atención posible en la experiencia directa de la realidad tal como la encuentra.
«¿Qué es el zen?» preguntó un discípulo al maestro. Y éste respondió: «las cosas cotidianas; cuando tienes hambre, comes, cuando tienes sueño, duermes». «¿Pero no hacen eso mismo todos los seres humanos normales?» -atajó el discípulo. «Sí» ―respondió el maestro― «los seres humanos normales cuando comen piensan en otra cosa, cuando duermen, no pegan ojo porque están llenos de preocupaciones». ¿Qué significa esta respuesta? Significa que debemos ser totalmente uno en el acto de comer y totalmente entregados al acto de dormir. Como ya decía la mística cristiana Santa Teresa: «cuando gallinas, gallinas, cuando ayuno, ayuno». Esta es la actitud zen. Empieza por hacer con la máxima atención las cosas más cotidianas como respirar, andar y limpiar un plato. Entonces ya no hay dualidad: estás todo tú en todo lo que haces. Por eso, obedece a la lógica secreta de la realidad sin la pretensión de interferir en ella. Acogerla con el máximo de atención nos hace integrados porque no nos distraemos con representaciones y palabras.
Esta actitud le ha faltado al Occidente globalizado. Estamos siempre imponiendo nuestra lógica a la lógica de las cosas. Queremos dominar. Y llega un momento en que ellas se rebelan, como estamos constatando actualmente. Si queremos que la naturaleza nos sea útil, debemos obedecerla.
No dejaremos de producir y de hacer ciencia, pero lo haremos con la máxima conciencia y en sintonía con el ritmo de la naturaleza. Orientales, occidentales, cristianos y budistas pueden usar el zen de la misma forma que peces grandes y pequeños pueden morar en el mismo océano. Es otra forma de vivir que puede enriquecer nuestra cultura en crisis.

Leonardo Boff
.

¿Quién debe cuidar del Planeta?

.

Un teólogo famoso, en su mejor libro, Introducción al Cristianismo, amplió la conocida metáfora del fin del mundo formulada por el danés Sören Kirkegaard, que ya hemos referido en esta columna. Recontaba así la historia: en un circo ambulante, instalado a las afueras del pueblo, se declaró un grave incendio. El director llamó al payaso que estaba listo para entrar en escena y le dijo que fuese al pueblo a pedir socorro. Salió inmediatamente Gritaba por la plaza central y por las calles, pidiendo al pueblo que fuesen a ayudar a apagar el incendio. Todos lo encontraban divertido, pues pensaban que era un truco de propaganda para atraer al público. Cuanto más gritaba, más reían todos. Entonces el payaso se puso a llorar y todos reían más todavía. Y el fuego se extendió por el campo, llegó al pueblo y tanto el pueblo como el circo se quemaron totalmente.
Ese teólogo era Joseph Ratzinger. Hoy es papa y ya no produce teología sino doctrinas oficiales. Su metáfora, sin embargo, se puede aplicar muy bien a la situación actual de la humanidad, que dirige sus ojos al país de Kirkegaard y a su capital Copenhague. Los 192 representantes de los pueblos deben decidir las formas de controlar el fuego amenazador. Pero la conciencia del peligro no está a la altura de la amenaza de incendio generalizado. El calor creciente se hace sentir y la mayoría sigue indiferente, como en los tiempos de Noé, que es el «payaso» bíblico que alertaba del diluvio inminente. Todos se divertían, comían y bebían como si nada pudiera pasar. Y sobrevino la catástrofe.
Pero entre Noé y nosotros hay una diferencia. Él construyó un arca que salvó a muchos. Nosotros no estamos dispuestos a construir ningún arca que nos salve a nosotros y a la naturaleza. Eso sólo es posible si disminuimos considerablemente las sustancias que alimentan el calentamiento. Si éste sube de dos a tres grados centígrados podrá devastar toda la naturaleza y, eventualmente, eliminar a millones de personas. El consenso es difícil y las metas de emisión insuficientes. Preferimos engañarnos cubriendo el cuerpo de la Madre Tierra con un esparadrapo haciéndonos la ilusión de que estamos curando sus heridas.
Existe además un agravante: no hay un gobierno mundial para actuar de forma planetaria. Predominan los estados-naciones, con sus proyectos particulares, que no piensan en el conjunto. Absurdamente dividimos ese todo de forma arbitraria, por continentes, regiones, culturas y etnias. Sabemos hoy que estas diferenciaciones no tienen ninguna base. La investigación científica ha dejado claro que todos tenemos un origen común, puesto que todos venimos de África.
Consecuentemente, todos somos coproprietarios de la única Casa Común y somos corresponsables de su salud. La Tierra nos pertenece a todos. Nosotros la tenemos en préstamo de las generaciones futuras y nos ha sido entregada con confianza para que cuidemos de ella.
Si miramos lo que estamos haciendo, debemos reconocer que la estamos traicionando. Amamos más el lucro que la vida, estamos más empeñados en salvar el sistema económico-financiero que a la humanidad y la Tierra.
A los humanos como un todo se aplican las palabras de Einstein: «solamente hay dos infinitos: el universo y la estupidez. Y no estoy seguro del primero». Sí, vivimos en una cultura de la estupidez y de la insensatez. ¿No es estúpido y insano que 500 millones de seres humanos sean responsables del 50% de todas las emisiones de gases de efecto invernadero, y que 3.400 millones respondan solamente por el 7% y sean las principales víctimas inocentes?
Es importante decir que el calentamiento más que una crisis configura una irreversibilidad. La Tierra ya se ha calentado. Sólo nos queda disminuir sus niveles, adaptarnos a la nueva situación y mitigar sus efectos perversos para que no sean catastróficos.

Leonardo Boff
.

Yin y Yang: el equilibrio del movimiento

.


La tradición del Tao ve la historia como un juego dialéctico y complementario de dos principios: yin y yang, fuerzas subyacentes a todos los fenómenos humanos y cósmicos. Buscando luces para entender y salir de la crisis mundial, tal vez esta mirada holística de los sabios orientales nos pueda inspirar.

La figura de referencia para representar estos dos principios es la montaña. El lado norte, cubierto por la sombra, es yin, que en chino quiere decir sombreado, y corresponde a la dimensión Tierra. Se expresa por las cualidades del ánima, de lo femenino en los hombres y en las mujeres: el cuidado, la ternura, la acogida, la cooperación, la intuición y la sensibilidad por los misterios de la vida.

El yang significa la luminosidad del lado sur, y corresponde a la dimensión Cielo. Adquiere cuerpo en el ánimus, en las cualidades masculinas en el hombre y en la mujer: el trabajo, la competición, el uso de la fuerza, la objetivación del mundo, el análisis y la racionalidad discursiva y técnica.

La sabiduría milenaria del Taoísmo enseña que estas dos fuerzas deben equilibrarse mutuamente para que el discurrir de las cosas sea al mismo tiempo dinámico y armónico. Puede ocurrir que una predomine sobre la otra, pero se debe buscar en todo tiempo el difícil equilibrio entre ellas.

El yin y el yang nos remiten a una energía más originaria que contiene a ambas: el Qi [léase chi ]. El Qi es la energía cósmica que sustenta, penetra y mueve todo. La teología yoruba y nagô, tan presentes en Bahia (Brasil), enseña que esa energía es el Axé universal, con las mismas funciones del Qi. Los cristianos hablan del Spiritus Creator, o del Soplo cósmico, que llena y dinamiza toda la creación. Los modernos cosmólogos se refieren a la constante cosmológica que es la Energía de fondo que produjo aquel minúsculo puntito que se hinchó y después explotó —big bang— dando origen a nuestro Universo. Tras esta inconmensurable explosión, la Energía de fondo se desdobló en las cuatro fuerzas fundamentales que actúan siempre juntas y que subyacen tras todos los fenómenos —la energía gravitacional, la electromagnética, la nuclear débil y la nuclear fuerte—, para las cuales no existe, en realidad, ninguna teoría que las explique.

Nuestra cultura occidental, hoy globalizada, quebró esta visión integradora y dinámica. Enfatizó tanto el yang que volvió anémico el yin. Por eso, permitió que lo racional pasase por encima de lo emocional, que la ciencia se enemistase con la espiritualidad, que el poder negase el carisma, que la competencia prevaleciera sobre la cooperación, y que la explotación de la naturaleza desatendiera el cuidado y el respeto que se le deben. Este desequilibrio originó el antropocentrismo, el patriarcalismo, la pobreza espiritual, la cultura materialista y depredadora, y la actual crisis ecológica planetaria.

Solamente con la integración de la fuerza del yin, del ánima, de la logique du coeur (Pascal), del mundo de los valores, corrigiendo el exceso del yang, del ánimus, del espíritu de dominación, podremos proceder a las correcciones necesarias y a dar un nuevo rumbo a nuestro proyecto mundial.

En la tradición del canon occidental expresamos el mismo fenómeno del yin y yang refiriéndonos a dos figuras mitológicas: Apolo y Dionisio.

La dimensión Apolo está en el lugar del orden, de la razón, de la disciplina, en una palabra, de la ley del día bajo la cual se rige la sociedad organizada. La dimensión Dionisio representa la libertad frente a las leyes, la capacidad de saltarse las prohibiciones, la exaltación de la alegría de vivir y la inauguración de lo nuevo, en una palabra, la ley de la noche, que es el momento en que las censuras caen y todo se vuelve gris e indefinido.

Actualmente vivimos una coyuntura muy particular, marcada por el exceso. Perdimos la coexistencia del yin con el yang, de Apolo con Dionisio. Si no encontramos un punto de equilibrio, todo puede suceder, hasta una calamidad antropológica. Necesitamos una locura sabia que posibilite una nueva síntesis entre estos dos polos para reinventar un nuevo camino que nos asegure el futuro.


Leonardo Boff
.

sábado 5 de diciembre de 2009

Servicio amoroso


.
La brutalidad lejos de corregir y enseñar,
produce odio y resentimiento.

Autor anónimo
.

jueves 3 de diciembre de 2009

El Amor en cada gesto

.

"Ama lo que haces. Sé meditativo mientras lo estás haciendo; ¡sea lo que sea!. Sin dar importancia a lo que sea. Entonces sabrás que hasta limpiando puede uno ser creativo. ¡Con qué amor! Casi cantando y bailando por dentro. Si limpias el suelo con un amor así, has hecho una pintura invisible. Viviste este momento con tanta dicha que en tu interior ha habido un crecimiento. No puedes ser el mismo después de un acto creativo.
La creatividad significa amar lo que estás haciendo; ¡disfrutarlo, celebrarlo! Quizá nadie llegue a enterarse. ¿Quién te va a alabar por limpiar el suelo? La historia no lo tendrá en cuenta; los periódicos no publicarán tu nombre y tu foto, pero eso no tiene importancia. Lo disfrutaste. Su valor es intrínseco.
Por eso si estás buscando la fama y después te crees que eres creativo -si te vuelves famoso como Picasso, entonces eres creativo-, te equivocarás. Entonces, de hecho, no eres creativo en absoluto; eres un político, ambicioso. Si la fama llega, bien. Si no llega, también. No debería de ser un motivo a considerar. El motivo debería ser que estés disfrutando todo lo que estés haciendo. Es tu historia de amor.
Si tu acto es tu historia de amor, entonces se vuelve creativo. Las pequeñas cosas se vuelven grandes con un poco de amor y júbilo".
.

Osho
Creatividad.
Liberando las fuerzas internas.
.

martes 17 de noviembre de 2009

Compasión

por el Dalai Lama

Llamamos compasión a la capacidad de sentirnos próximos al dolor de los demás y la voluntad de aliviar sus penas, pero a menudo somos incapaces de llevar a la práctica lo que nos proponemos, y esa hermosa palabra muere sin haber dado sus frutos.
¿Qué es la compasión? La compasión es el deseo de que los demás estén libres de sufrimiento. Gracias a ella aspiramos a alcanzar la iluminación; es ella la que nos inspira a iniciarnos en las acciones virtuosas que conducen al estado del Buda, y por lo tanto debemos encaminar nuestros esfuerzos a su desarrollo.






domingo 8 de noviembre de 2009

Ser naturaleza

.
.
Las plantas tienen una energía muy especial que es captada por las personas.
El olor a tierra mojada, la vibración del verde y su variada gama de colores, producen una sensación de calma, salud y vitalidad.
El contacto con las plantas nos remonta a nuestros ancestros y nuestra memoria genética nos traslada en el tiempo hasta aquellos orígenes en los que el hombre vivió rodeado de vegetación y en contacto directo con la naturaleza. Sabía de ella, la entendía.

Pisar la tierra con nuestros pies descalzos, tocarla con las manos, sembrar y plantar no solo nos proporciona beneficios físicos, sino también en el plano de lo emocional y del espíritu.
En nuestro país contamos con Instituciones y Centros que enfocan sus actividades de rehabilitación a partir de Talleres de Floricultura y del trabajo en huertas. En países del extranjero existe oficialmente la llamada Terapia Horticultural.

Entender la tierra, sentirla, trabajar en ella y experimentar el brote de una semilla, el nacimiento de una flor… nos conecta más ampliamente con aquello que somos en esencia. Recordándonos esa unidad que somos.
La Tierra: somos parte de ella, ella forma parte de nosotros y estamos íntimamente relacionados.
En las grandes ciudades el hombre urbano se desacostumbró al contacto con la naturaleza, llegando a “entenderse” con ella tan solo en raras ocasiones. En cambio su ritmo de vida acelerado y el vértigo en el que se sumerge diariamente, sí lo conectan con un sentimiento de aislamiento en el cual no es extraño que el estrés y la enfermedad formen parte de su haber cotidiano. Negándose poco a poco y cada vez más la posibilidad de vivir en armonía y en forma saludable a través del contacto con su medio natural.

La naturaleza da, es generosa por sí misma y sin esperar nada a cambio. Fluye por doquier y coopera.
Las plantas generan un clima placentero en el lugar donde nos encontremos colmándolo de vida y de energía.
Son enseñanza pura, nos muestran permanentemente que a través de ellas podemos ver el lado espiritual de la vida y ser más observadores de nuestra experiencia del vivir.
Nos enseñan que el solo hecho de otorgarles amorosa atención y dedicación nos genera alegría. La relación que entablamos con ellas es terapéutica ya que modifica nuestros estados anímicos, sanándonos y liberándonos de tensiones.

Es maravilloso ver cómo cada semilla y cada gajo que pasa por nuestras manos cobran vida en tan solo una pequeña porción de tierra.
Intercambiar bulbos, gajos y semillas, sin olvidar aquellas plantas que otros desechan y abandonan en la calle y que se convierten siempre en una nueva adopción, pasó de ser un pasatiempo a una verdadera necesidad cotidiana; así como la recolección de residuos orgánicos cada vez que elaboro una comida, ya que resultarán en un excelente compost para enriquecer su tierra.
Son ellas, las plantas, quienes -a manera de guías espirituales-… me conducen hacia una relación saludable y liberadora con la Madre Tierra.

La experiencia de la naturaleza nos va guiando hacia el camino correcto.
.
Claudia Alejandra Ingénito
Profesora-Instructora
.

martes 3 de noviembre de 2009

Ideología

.

Es abrumador lo que se puede leer acerca de la crueldad del hombre para con sus semejantes.
El hombre no es cruel por naturaleza. Se hace cruel cuando es infeliz... o cuando se entrega a una ideología.
Una ideología contra otra; un sistema contra otro; una religión contra otra. Y en medio, el hombre, que es aplastado.
Los hombres que crucificaron a Jesús probablemente no eran crueles. Es muy posible que fueran tiernos maridos y padres cariñosos que llegaron a ser capaces de grandes crueldades para mantener un sistema, o una ideología, o una religión.
Si las personas religiosas hubieran seguido siempre el instinto de su corazón, en lugar de seguir la lógica de su religión, se nos habría ahorrado asistir a espectáculos como el de la quema de herejes o el de millones de personas inocentes asesinadas en guerras libradas en nombre de la religión y del mismo Dios.
Moraleja: Si tienes que escoger entre el dictado de un corazón compasivo y las exigencias de una ideología, rechaza la ideología sin dudarlo un momento. La compasión no tiene ideología.
.
“El Canto del Pájaro”, extracto.
ANTHONY DE MELLO
.

lunes 2 de noviembre de 2009

Aforismo

.

Las flores, sin la luz del sol, pierden la belleza de los colores; así, en la educación, las lecciones administradas pierden toda la fuerza y el valor si no van acompañadas del ejemplo de los educadores. Educamos mucho más con el ejemplo que con la palabra.
.

lunes 26 de octubre de 2009

Savasana o Postura del Cadáver

.


Savasana es una palabra que viene del Sánscrito; Sava-cadáver, asana- postura.
Es una postura relajante destinada a rejuvenecer el cuerpo, la mente y el espíritu. Mientras que savasana es una buena manera de reducir el estrés y la tensión no es recomendable para la práctica de la meditación, ya que tiene una tendencia a provocar somnolencia.

Su ejecución:
Practica tu postura extendido boca arriba sobre el suelo, con los pies algo separados entre sí (deja que tus pies caigan por sí solos hacia los lados y relájalos); adoptando una posición perfectamente natural con los brazos algo separados del tronco y las manos relajadas.
Afloja todo el cuerpo anulando la fuerza de todos los músculos. Comienza por los brazos y las piernas, luego el tronco, la cabeza y el cuello; sin olvidar los músculos faciales, la lengua y la garganta.
Has esta relajación progresiva con calma. En el momento de las exhalaciones -y con cada exhalación- relájate un poco más y suelta tus tensiones durante la salida del aire.
Que tu conciencia se mantenga despierta en todo momento, dándose cuenta de lo que sucede contigo.
Una vez relajado procura disminuir el flujo de tus pensamientos, ideas e imágenes que surgen de tu mente, reemplazándolas por la noción general de calma, serenidad y descanso. Suéltate, déjate ir.
No hay inconvenientes en prolongar la duración de esta asana, solo que al principio es mejor no excederse de los 10 o 15 minutos. Poco a poco, con la práctica, puedes ir aumentando el tiempo hasta media hora, aproximadamente.
Savasana se realiza al final de los demás asanas y al concluir tu práctica de Yoga. Esta postura es considerada por los Maestros de Yoga como la más difícil de las asanas. Para poder relajar consciente y voluntariamente toda la musculatura, es preciso haber adquirido antes el completo dominio del cuerpo y de la mente. Hay muchas personas que intentan en vano conseguir relajar la mente y permanecer tranquilas durante unos minutos, hasta que al fin, cansadas de los repetidos intentos, abandonan la práctica. No se puede llegar sin más preparación que la buena voluntad para calmar la mente y relajar profundamente el cuerpo. Tómate tiempo para ello. Es preciso un adiestramiento progresivo y constante.
Las posturas de Yoga nos hacen tomar conciencia de los grupos musculares que, habitualmente, permanecen en el plano subconsciente. Esta asana nos da la posibilidad de poderlos aflojar con más facilidad en el momento de relajar todo nuestro cuerpo.

Sus beneficios:
Savasana es una de las tantas posturas restaurativas que nos ofrece el Yoga. La respiración disminuye al mínimo imprescindible y nuestro cuerpo se encuentra en un estado anabólico del metabolismo durante el cual las células pueden repararse y rejuvenecerse. Renueva al sistema nervioso restaurando enormemente nuestras energías, y nos brinda descanso en la vuelta a la calma luego de nuestra sesión de Yoga; llevándonos a una sensación de abandono y expansión.

Para ayudar a liberar tu cerebro y tu mente en Savasana, puedes tomar una bolsita de arena para cubrir tus ojos. Recuesta tu cabeza sobre un almohadón y cubre tu cuerpo con una manta aunque al principio sientas una sensación de calor, ya que luego la temperatura corporal descenderá notablemente.
.

Claudia A. Ingénito

viernes 23 de octubre de 2009

Ashtanga Yoga

Demostración



.

viernes 16 de octubre de 2009

Practicando "El poder del Ahora"

Fragmentos
.

El momento presente contiene la clave de la liberación, pero no puedes encontrar el momento presente mientras seas tu mente. Alcanzar la iluminación significa elevarse por encima del pensamiento. En el estado de iluminación sigues usando la mente cuando la necesitas, pero de un modo mucho más enfocado y eficaz que antes. La empleas principalmente con fines prácticos, pero eres libre del diálogo interno involuntario, y vives en la quietud interior.
Cuando empleas la mente, y en particular cuando necesitas dar una solución creativa a algo, vas oscilando cada pocos minutos entre la mente y la quietud, entre la mente y la no-mente. La no-mente es conciencia sin pensamiento. Sólo la no-mente permite pensar creativamente, porque da al pensamiento un poder real. El pensamiento por sí solo, desconectado del vasto campo de la conciencia, se convierte rápidamente en algo estéril, insano, destructivo.

*
Cuanto más te enfocas en el tiempo —pasado y futuro— más pierdes el ahora, lo más precioso que hay.
¿Por qué es lo más precioso? En primer lugar, porque es lo único que hay. Es todo lo que hay. El eterno presente es el espacio dentro del que se despliega tu vida, el único factor que permanece constante. La vida es ahora. No ha habido nunca un momento en que tu vida no fuera ahora, ni lo habrá jamás. En segundo lugar, el ahora es el único punto que puede llevarte más allá de los limitados confines de la mente. Es tu único punto de acceso al reino informe e intemporal del Ser. ¿Has experimentado, hecho, pensado o sentido algo fuera del momento presente? ¿Piensas que lo harás alguna vez? ¿Es posible que algo ocurra o sea fuera del ahora? La respuesta es evidente, ¿no es cierto?
Nada ocurrió nunca en el pasado; ocurrió en el ahora. Nada ocurrirá nunca en el futuro; ocurrirá en el ahora.
La esencia de lo que estoy diciendo aquí no puede entenderse mentalmente. En el momento que lo entiendes, se produce un cambio de conciencia de la mente al Ser, del tiempo a la presencia. De repente, todo se vivifica, irradia energía, emana Ser.
.
El Poder del Ahora
Eckhart Tolle
.

jueves 15 de octubre de 2009

Educar

Por una generación de niños más plenos y felices
.

.

miércoles 14 de octubre de 2009

Paschimottanasana

Postura de la Pinza

.


Las asanas de Yoga pueden ser practicadas siempre y cuando tengamos en cuenta las limitaciones del propio cuerpo, el cual debe sentirse beneficiado con nuestra práctica sin ser dañado.
Entones, ¿puede el Yoga causarnos daño? Claro que no, somos nosotros los que debemos realizar una práctica conciente. Consideremos que el Yoga nos conduce a una vida y a un estado general más saludable respetando las propias habilidades y posibilidades con las que nuestro cuerpo físico cuenta.
No todos tenemos el mismo grado de flexibilidad corporal, ni el mismo sentido de la coordinación o del equilibrio. Por ello es bueno que tengamos presente, tanto las propias cualidades y habilidades, como aquellas zonas que puedan estar transitando por una determinada afección, para saber qué asanas practicar y cuáles dejar para la próxima oportunidad.

Aquí mencionaré algunos de los beneficios y contraindicaciones de la práctica de Paschimottanasana.

Paschimottanasana -conocida como Postura de la Pinza o tambien llamada Inclinación hacia Adelante- es una de las asanas más simples en la práctica del Yoga, permitiéndonos un estado de gran relajación dentro de la ejecución de esta postura.
Se dice que a partir de la Postura del Loto, nace la Postura de la Pinza debido a que los yoguis sintieron la necesidad de relajar y descansar la columna luego de sus largos períodos de meditación.
Es una de las asanas más poderosas en el mantenimiento de la movilidad de tus articulaciones, la estimulación del sistema nervioso y la tonificación de los órganos internos.

BENEFICIOS

Sistema óseo:
Otorga gran movilidad, flexibilidad y estiramiento a la columna vertebral y los músculos de la espalda, siendo útil en el tratamiento de la lordosis lumbar y cervical.

Sistema muscular:
Flexibiliza la cadena muscular posterior del cuerpo y trabaja la zona del abdomen.

Sistema circulatorio:
Aumenta la circulación sanguínea en la cadena posterior de nuestro cuerpo, en la zona del tronco y hacia la cabeza; favoreciendo la irrigación hacia los órganos de la misma.

Sistema nervioso:
Alivia la compresión de los filamentos nerviosos que salen desde la columna, especialmente de la zona cervical y lumbar.

Sistemas orgánicos:
Estimula, por compresión, los órganos de la pelvis y de la zona abdominal, favoreciendo la función de la evacuación intestinal.

CONTRAINDICACIONES

Sistema óseo:
Contraindicado en casos de cifosis dorsal.

Sistema muscular:
Contraindicado en casos de acortamientos en la zona
posterior del cuerpo, en especial en caderas y miembros
inferiores.

Sistema circulatorio:
Si hay tensión en la zona de las caderas y las piernas, puede producirse adormecimiento de los miembros inferiores y/o calambres en la zona de pies y piernas.

Sistema nervioso:
En la mayoría de los casos es una asana muy beneficiosa; pero debemos ser prudentes y ejecutarla con cuidado en caso de pinzamientos, hernias de disco en la zona cervical o lumbar, lumbalgias e inflamación del nervio ciático.

Sistemas orgánicos:
Contraindicado en casos de inflamación de los órganos ubicados en la zona pélvica y abdominal.
.

Claudia Alejandra Ingénito
Profesora-Instructora
.

lunes 12 de octubre de 2009

La santidad en el instante presente

.

Le preguntaron en cierta ocasión a Buda: _¿Quién es un hombre santo?. Y Buda respondió: _Cada hora se divide en cierto número de segundos, y cada segundo en cierto número de fracciones. El santo es en realidad el que es capaz de estar totalmente presente en cada fracción de «segundo».

El guerrero japonés fue apresado por sus enemigos y encerrado en un calabozo. Aquella noche no podía conciliar el sueño, porque estaba convencido de que a la mañana siguiente habrían de torturarle cruelmente.
Entonces recordó las palabras de su Maestro Zen: «El mañana no es real. La única realidad es el presente». De modo que volvió al presente... y se quedó dormido.

El hombre en el que el futuro ha perdido su influencia se parece a los pájaros del cielo y a los lirios del campo.
Fuera preocupaciones por el mañana.
Vivir totalmente en el presente: He ahí al hombre santo.

EL CANTO DEL PÁJARO
-ANTHONY DE MELLO-
.

sábado 10 de octubre de 2009

Lo que aporta el Yoga a los niños

Por una generación de niños plenos y felices
.

A nivel físico: El Yoga Infantil aumenta la flexibilidad y mejora la coordinación de sus movimientos. Mejora la capacidad respiratoria y ayuda a tomar conciencia corporal, algo que resulta bastante inusual en los niños, aporta sentido del equilibrio por lo que resulta de gran utilidad a niños con problemas de agilidad o de bajo tono muscular.

A nivel intelectual: Potencia la atención y la memoria. Los ayuda a relajarse (algo especialmente útil para niños superdotados). Por otro lado, el Yoga Infantil aumenta la estimulación y la motivación y contribuye a desterrar el insomnio infantil.

A nivel escolar: En casos de fracaso escolar se ha comprobado que el Yoga mejora el rendimiento del niño en el colegio, ya que ayuda a controlar el nerviosismo, reduce la agresividad y aumenta la concentración.
Mediante su práctica, el niño adquiere conocimientos que le van a servir a lo largo de toda su vida, desde aprender a “respirar bien” hasta encontrar el equilibrio mental necesario para poder resolver todo tipo de situaciones conflictivas.

Dado que no se trata de un deporte donde deban competir, hacer Yoga les brinda a los niños una mayor capacidad de atención y de concentración y ayuda a disminuir su agresividad. Así mismo, evita el estrés temprano que les producen malas posturas, una respiración deficiente y alteraciones de la conducta.

Otro de los beneficios que se logran es una notable flexibilidad en la columna vertebral, fuerza en piernas y brazos, y mayor capacidad de concentración (muy importante para el desarrollo de su vida escolar).
Este arte y ciencia de vida les brinda la posibilidad de enseñarles a respirar correctamente por la nariz. Cuando a los niños que respiran por la boca se les explica de manera sencilla el porqué de la necesidad de cambiar este mal hábito, enseguida y de manera totalmente natural comienzan a corregirlo.

En el caso de los niños tímidos o con problemas de autoestima, las posturas indicadas son las invertidas y las de equilibrio, porque aportan al practicante dominio del cuerpo y seguridad en sí mismo.
La mejor edad para iniciarlos en la práctica del Yoga es a partir de los seis años, dependiendo esto de la madurez del pequeño.



Fomentando la confianza y la concentración.

En el Yoga no hay recompensa ni castigos, vencedores ni perdedores, mejores ni peores. La recompensa del Yoga procede simplemente de la práctica en sí misma. A los niños les encanta este tipo de enfoque. Cuando descubren que no hay que competir ni rendir, empiezan a sentirse libres para expresarse a sí mismos sin temer los enjuiciamientos o las críticas, y esta libertad los ayuda a desarrollar una sensación de confianza y autoestima que perdura en la adultez.

Esta clase de intensa competitividad hace que los niños sean demasiado sensibles a las alabanzas y a las críticas. Si son buenos estudiantes se sienten orgullosos de sí mismos; pero si son estudiantes mediocres, se desaniman y comienzan a considerarse unos fracasados.

En cambio el Yoga propugna abordar la vida de una forma no competitiva. La filosofía yóguica dice que en vez de compararnos con los demás, debemos centrarnos con imparcialidad en cualquier tarea que emprendamos. En el Bhagavad-gita (uno de los textos antiguos más importantes del Yoga) se dice que centrarse en el resultado de nuestras acciones conduce a la ignorancia, mientras que trabajar lo mejor que podamos, sin preocuparnos por si triunfamos o fracasamos en ello, conduce a la sabiduría.

¿Por qué es importante el Yoga en nuestros niños?

Es común que los padres busquen para sus hijos actividades que no sólo los entretenga, sino que también desarrollen sus habilidades. Pero, ¿alguna vez han pensado en el Yoga? Desde recién nacidos –Baby Yoga- (inclusive antes de nacer) hasta la adolescencia, el Yoga es una excelente opción para lograr la unión del juego y del desarrollo físico y mental.
Se puede considerar que el Yoga es un acercamiento de educación no formal dirigido a integrar al niño en sus aspectos emocional, cognitivo y creativo: leer, dibujar, hacer música, imaginar, moverse, respirar, cantar, expresarse desde el cuerpo, trabajar en forma grupal son solo algunas entre las tantas posibilidades que nos ofrece.
El Yoga para niños es una manera divertida de desarrollar su potencial creativo y su capacidad de resolver problemas y superar retos. Para el niño inquieto o ansioso, el curioso o el activo, resulta una manera de canalizar sus energías y su estrés (lamentablamente, cada vez más común en edades tempranas). Al calmado y menos activo, le ayuda a activar su cuerpo y a reafirmar su autoestima. Para ambos es una oportunidad de aprender jugando, de conectar los dos hemisferios cerebrales y de reconocer y ejercer sus propios talentos.
Los niños disfrutan enormemente una sesión de Yoga preparada para ellos. En general mejoran en su rendimiento escolar, adquieren mejor concentración y memoria. Se encuentran menos estresados y aprenden a respetar las diferencias, así como a ir más allá ante los retos de la vida.
Namaste.-
.